Red Velvet Cake: Dulce tentación

Receta de red velvet cake

¡Feliz San Valentín!

Ya hace tiempo que no escribo que tengo mi vida un tanto ajetreada hoy en día por muuuuuchos cambios que hay en ella pero en un día como hoy no podía faltar una de las recetas más romanticonas que exiten y, porqué no decirlo, de las más deliciosas aunque hay una que os traeré más adelante que es para chuparse los dedos y comerse medio brazo.


Red Velvet Cake: Dulce tentación
 
Sal & Dulzura:
Ingredientes
  • Para un red velvet cake de 2 pisos en un molde de 17cm (hecho en dos tandas):
  • 120ml de aceite suave
  • 2 huevos
  • 320gr azúcar blanco
  • 2 cucharadas soperas de caco en polvo sin azúcar, yo usé el de Valor
  • 1 cucharadita de café de colorante rojo intenso
  • 3 cucharaditas y media de extracto de vainilla
  • 2 cucharadas de zumo de limón
  • 250ml de leche entera
  • 300gr de harina
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 2 cucharadas de vinagre blanco, yo usé el clásico de vino blanco
  • Para el frosting (crema) de queso:
  • 125gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 300gr de azúcar glass
  • 125gr de queso crema tipo Philadelphia
Instrucciones
  1. Precalentamos el horno a 180º arriba y abajo. Engrasamos el molde y los forramos con papel de horno con la forma del fondo justa y luego hacemos unos bordes dejando margen.
  2. Mezclamos el zumo de limón con la leche y dejamos reposar 10 minutos. Después tamizamos el caco con la harina.
  3. Batimos los huevos con el aceite y el azúcar hasta que se integren a la perfección para añadir la mezcla anterior de harina y cacao batiendo a velocidad baja y alternando con la leche.
  4. En un vaso ponemos el vinagre con el bicarbonato* y en el momento en que burbujee lo juntamos en la batidora con los demás ingredientes.
  5. Finalmente ponemos la vainilla y el colorante y mezclamos bien hasta que esté todo bien integrado.
  6. Repartimos y metemos en el horno unos 50minutos o hasta que clavéis un palillo y os salga limpio. Os recomiendo tener de guía el tiempo pero como cada horno es un mundo, lo mejor es que controléis la cocción pinchándolo. Cuando esté, lo dejas enfriar en una rejilla.
  7. Toca lo mejorcito de la receta, el frosting de queso. Tamizamos el azúcar glass y lo batimos con la mantequilla hasta que gane volumen y se vuelva blanquecino. Agregamos el queso y batimos durante unos 5 minutos más hasta que veáis que se ha integrado a la perfección. ¡ATENCIÓN! No metas un dedo en el frosting o te lo querrás comer todo tú y no cubrir nada el pastel de lo rico que está.
  8. Si necesitas cortar un poco los bizcochos porque han subido más por en medio o si lo has hecho todo en un molde alto, usa una lira ya que puedes medir más exactamente la altura, si no mide y marca la altura de cada piso y coge un cuchillo de pan para cortarlo.
  9. Reparte una buena cantidad de frosting entre cada capa, no os quedéis corto que siempre 'chupa' un poco la masa. Poned una cucharada y media o dos de helado y depártela bien con una espátula. Sigue el proceso con todo el bizcocho y haz la capa cubremigas, la primera de todas para que se pegue todo y a la nevera una hora, aproximadamente, y termínalo del todo dejándolo bien bonito.
  10. ¡A disfrutarlo!
Notas
Os estaréis preguntando el porqué del bicarbonato y el vingre. Yo lo hice en mi momento. Es una forma de 'levadura'. Me explico. El bicarbonato se activa con un líquido que haga reacción, en este caso el vinagre blanco, y se mezcla con la masa para que sea mucho más esponjosa. La ventaja es que se evapora en el horno en forma de dióxido de carbono (por eso hace ese burbujeo cuando los juntamos si no se evaporase daría mal sabor a la receta).

 

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