Els 4 Gats | El Gòtic

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Hoy os traigo un lugar emblemático, mítico de Barcelona que no puedes dejar pasar. Entrar en el restaurante Els 4 Gats es volver un par de siglos atrás (s.XIX) en la época en que los intelectuales del momento ocupaban cada una de esas mesas discutiendo de política, literatura y demás. Quiero explicaos un poco de su historia porque sus paredes han vivido grandes momentos. Pere Romeu era un camarero en el cabaret parisino Le Chat Noir. Vio un buen filón y quiso traer esa idea a la Ciutat Comtal. Lo hizo con la ayuda económica de sus amigos Santiago Rusiñol y Ramon Casas, en un edificio del arquitecto Puig i Cadafalch. Música de piano que se mantiene en la actualidad y comida barata -algo que ha cambiado con la sofisticación actual de su cocina- y que en su momento cautivó.

Els 4 Gats

No hay mejor forma de describirlo que como lo escribió Santiago Rusiñol a su amigo Pere Romeu cuando murió: “Aquel sitio pintoresco, lleno de sueños, que asustaban al menestral; aquellos cuadros de las paredes que las chicas de la casa no podían ir a ver porque les gustaban demasiado; aquella humareda de pipas que emborrachaba de ideas a los parroquianos de la casa; duerme en paz amigo, que te lo mereces. Solo habías hecho el bien, y no tengas pena de marcharte! Nosotros sí que te echaremos de menos, y en tí echaremos de menos una época en la que la fantasía hacía vivir”.

Para tu bolsillo: €€€€€

Lo mejor: El micuit de foie y el ambiente del local, con música siempre en directo.

Lo peor: Mejor reserva por que puede que no tengas mesa y ve un poco arregladete por que es un restaurante para ir monino 🙂

No te puedes ir sin: Degustar uno de los postres de su carta, en especial el mascarpone con nueces.

Dirección: Carrer de Montsió, 3 08002 Barcelona

Horario: De lunes a domingo de 8h a 1h de la madrugada.

Un minishow cooking por parte de un camarero la mar de simpaticón abre nuestro apetito con un aparentemente plato más ‘vulgar’ para un local como este, unos huevos rotos pero no unos cualquiera, en lugar de patatas fritas eran confitadas (increíble el sabor) y con gulas y gambas rojas.

Nos lo sirve como primer entrante. Nos los remoja con un aceite virgen extra puro de un color brillante y de una espesura considerable (como tiene que ser uno de los más buenos) para después partirlos, mezclar todos los ingredientes a la perfección y volver a remojar los huevos con aceite. De 9, sinceramente.

Huevos rotos Els 4 GatsHuevos rotos Els 4 Gats Huevos rotos Els 4 Gats

Espectaculares la combinación de sabores aunque lo mejor llegaba después con una tremendísima terrina de micuit de foie con mermelada de higos frescos, para mi, el mejor plato que he comido hasta el momento -con excepción de los de mi madre ;)- y que hizo mucha sombra a los principales. No os lo puedo describir de otra forma que no sea: bomba de placer y orgasmo gastronómico. Mi chico que no suele ser muy fan de este tipo de platos también dejó claro que como este manjar no había comido ninguno. Si le pusiera una nota no podría ser menos de 10 sobre 10.

Micuit de Foie Els 4 Gats Micuit de Foie Els 4 Gats

Y llegamos a los principales. Que no os engañen las fotos, el tamaño y la cantidad de los platos es suficiente ya que nosotros sólo con los entrantes ya estábamos un tanto llenos pero estas delicias aún tenían un huequito y anda que no valió la pena dejárselo con lo rico que estaba todo.

El único pero que puedo poner una mini pega de Els 4 Gats es al tataki de atún rojo con una cama de verduras de temporada, salsa teriyaki, sésamo y espuma de wasabi con jengibre. Primero al ser un plato frío que no me lo esperaba aunque no impedía para nada saborear el frescor del atún y segundo por el toque salado que, al no tomar mucha sal, noté mucha potencia de sodio en la salsa (la base de la salsa teriyaki es la de soja y ya sabéis que es potente). Además, me sorprendió gratamente la espuma de wasabi cuyo sabor era muy suave y la tierra de maíz que mezclado con todo estaba fenomenal. De todas formas, no os penséis, a este plato que le pondría un 7,5 sobre 10.

Tataki de atún Els 4 Gats Tataki de atún Els 4 Gats

David se pidió magret de pato a la parrilla sobre mousse de zanahoria y salsa agridulce de frutos silvestres, ¡una auténtica pasada! Cocinado justo en su punto, tierno en el interior y con una salsa de rechupete. Un 8 como una catedral se merece este plato.

Magret de pato Els 4 Gats

Ya al llegar al postre me quedó sin palabras. Creo que esta imagen del crumble de nueces, crema de Mascarpone, bizcocho de café y crema de nueces no merece mayor explicación.

Mascarpone y nueces Els 4 Gats

Y aquí la parejita que disfrutó de toda esta velada inigualable en este restaurante, Els 4 Gats, una cita que no os podéis perder.

Els 4 Gats

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